LA BOLSA DE PIPAS


En abril de 1994 un amigo de Emilio Arnao, el escritor y editor Román Piña Valls, trajo a la redacción del periódico “El Día del Mundo” hoy “El Mundo-El Día de Baleares” una especie de tríptico artesanal cerrado con una gomita donde había publicado un librito de poemas titulado “Gomila Park”, en el que desarrollaba una noche de juerga con sus alumnos de latín y griego. En el periódico, en el cual se dilucidaba qué es lo que iba a salir en el suplemento cultural Arxipèlag, una idea genial de su director Basilio Baltasar, también estaba el poeta Antonio Rigo. A los dos, a Rigo y a Arnao, llamó la atención el estilo de la edición de los poemas de Piña y fue en la cafetería del periódico donde esa misma noche se decidió continuar con la idea y realizar más números poéticos titulando la idea como “La Bolsa de Pipas”, por el formato de la edición. Se pusieron manos a la obra y en enero de 1995 salió a la luz el primer número de “La Bolsa de Pipas” con el sugerente título de “Le Con de la Muse” (El coño de la musa), en francés, porque, pensaron, tenía mejor dicción y sonaba mejor al oído. En este número había diez poemas de Román, diez de Rigo y diez de Arnao, más uno de cada cual dedicado al coño de la musa. La cosa iba en serio, pues fue presentado en sociedad por todo lo alto. El acto inaugural, presidido por Basilio Baltasar, a quien atrajo gratamente la idea, fue en la sala de actos de la Fundación la Caixa, con abundancia de gente; unas señoritas vestidas de cabareteras vendían el “libro”. Después del acto, los tres agraciados poetas se dedicaron a vender las pipas por toda la ciudad, entre trago y trago. El acontecimiento tuvo su repercusión mediática, pues a una rueda de prensa, siguieron entrevistas y acomodo en los periódicos de Mallorca; en definitiva que lo palmesanos en poco tiempo ya se enteraron qué era eso de “La Bolsa de Pipas”. A los pocos días de la presentación de la Fundación la Caixa, se presentó el número en un pub de La Lonja, como los poetas llegaron pronto y acudía poca gente a la encargada del bar no se le ocurrió otra cosa que invitarlos a una botella de Chivas, de modo que cuando empezó el acto el coño de la musa ya estaba medio pelado. Esa noche habían llegado a la celebración unas feministas socialistas que, en cuanto empezó la lectura de poemas, iniciaron a boicotear la reunión: “¿Qué porque en vez de coño no polla del poeta?” ¿”Que qué se creían?” y en este plan. Se suspendió prácticamente la lectura y hubo sus más y sus menos con aquellas señoritas ancestrales.

Al primer número, siguió el segundo y a éste el tercero. Arnao llegó incluso a publicar un poemario titulado “Los Taxis”. Estos números eran subvencionados por la editorial Monograma, del gran amigo Leonardo Sainz, que incluso ponía la librería Tótem (cerca del Ayuntamiento), y que ahora penosamente ya no existe, para celebrar unas reuniones denominadas “El Último Jueves”, que de entrada comenzaron muy vinculadas con el proyecto de “La Bolsa de Pipas”. Hoy, pasado el tiempo y corriendo la historia, ambos proyectos continúan funcionando, aunque por distintas bifurcaciones. “La Bolsa de Pipas” fue adquirida por el romántico de Román Piña, quien la ha hecho preciosa y maravillosa, con una cantidad de números que asusta y “El Último Jueves”, después de deambular por distintos lugares sigue ahora en una librería llamada Literanta, en el casco antiguo de Palma, capitaneado por Rigo. Lo que está claro es que todo aquello que empezó casi como una broma de tres amigos poetas, hoy tiene un calado histórico y actualísimo a la vez en la sociedad cultural palmesana difícil de pasar desapercibido.

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