LOS CAFÉS

A Emilio Arnao se le conoce por ser el poeta que más ha escrito en los cafés y locales de Palma. Noches enteras escribiendo poesía en las mesas de los lugares donde la noche ocurre. Todo empieza con un café, unas cuartillas, un bolígrafo y la convulsión de la poesía. Así hasta que cierran el café y se dispone a ocupar otro, sin importarle el tiempo y la muchedumbre que le rodea. Su abstracción es total. Toda su energía poética está volcada sobre el papel, llegando incluso a escribir un libro entero de poesía en una noche hasta la madrugada, como fue “Poemas de la belleza convulsa” (inédito). Muchas madrugadas ha regresado Arnao a casa cansado por la potenciación de la escritura y con una buena gavilla de versos que luego pasa al ordenador. En cafés como el Café Bosch de Palma, el Lírico, el Solleric, Ca’n Angel, pubs y otros locales ya se le conoce por estos arrebatos de lírico impenetrable. Y decimos impenetrable porque ya puede existir cien kilos de ruido que nada le abstrae de su absoluta concentración. En definitiva; Arnao, por las noches, no sale a ligar rubias, sino a escribir.


POEMA ESCRITO EN UN CAFÉ DE MADRUGADA
DE LOS POEMAS DE LA BELLEZA CONVULSA

LA DESTRUCCIÓN DE LOS MITOS

LA MORFINA

No creo en la morfina de los clásicos
Ni en la industrialización de la vanguardia,
Siempre cataron gases de la tuberculosis
Y acostumbraron a rajar la piel
De los poemas redondos de los girasoles.
No creo en las palabras bellas de las rosas
Ni en los ríos por donde no cruza la muerte,
Escribir es el pan agrio anterior a la escritura,
Dejar el cuerpo cometido de crisis pulmonares,
Esperar a que el poeta alce
Lumbres de dramas de poeta,
Y nombrar a T.S Eliot en el agua,
Para que el ritmo del pingüino no bruña el modernismo.

27 de marzo 08
En un café de la Lonja
Emilio

<-- Atrás