ENTREVISTAS REALIZADAS A EMILIO ARNAO


LITERATURA 20 de julio de 2005 DIARIO DE MALLORCA


ARNAO ESCRIBE POESÍA CONTRA LA MUNDIALIZACIÓN


El escritor presenta hoy en el Centre de Cultura “Sa Nostra” su poemario, escrito en el 2001 y en el que se posiciona políticamente “sin olvidar la lírica”.


Lourdes Durán. Palma.


Quizá en estos versos En los años 90 yo era un joven que amaba a una mujer / y escribía novelas sobre mi vida. Pronto aprendí / que mi vida no interesaba a nadie y que el mundo / era mucho más veloz que mis dedos sobre el ordenador./ Acabó el siglo XX y decidí ser todos aquellos hombres / que no eran yo y a los que nunca había prestado atención se resuma el espíritu y la letra que mueve a Emilio Arnao en su libro “Poemas de la mundialización”.

“Huyo del yo poético de otros libros para hablar del mundo, de la sociedad, de la mundialización neoliberal conservadora y sus estragos. Es un poemario social y político”, ataja su autor. Está escrito en el 2001, el último poema al filo del 11-S; lo introduce Cristóbal Serra y hoy lo presentarán Francisco Díaz de Castro, Javier Jover, Antonio Rigo y el propio Arnao.

Los títulos: Internet, las armas, El Fondo Monetario Internacional, Los zapatistas, Sin Tierra, entre muchos más, parecen apuntar al artículo periodístico. Sin embargo, tal y como deja claro Serra en su prólogo: “Emilio Arnao, hombre primitivo donde los haya, es incapaz de escribir algo que no sea metafórico”.

“Mis poemas nacen de la ira porque es imposible vivir en un mundo donde 5.500 millones de personas viven en la extrema pobreza; donde cada día en África mueren 50.000 habitantes. ¿Qué pasaría si en Londres o en Nueva York murieran esa misma cantidad de personas en un día?”, se interroga Arnao.

No es un convencido de la literatura como “arma de fuego”, sino que más bien apuesta “por los ciudadanos, sus asociaciones; los foros sociales; Porto Alegre, la mal llamada antiglobalización”. Para ello su libro, escrito por quien se sitúa “como testigo de la historia”, está “levantado en el surrealismo y en que la palabra tenga su juego”. Animador junto a otros poetas de los “Últimos Jueves del Solleric”, Arnao echa de menos “en esta ciudad vacía y muerta culturalmente” que haya más “compromiso entre sus intelectuales”.





ENTREVISTA REALIZADA el 9 de octubre de 2002 EN EL PERIÓDICO EL MUNDO-EL DÍA DE BALEARES


ESTAMOS CREANDO UNA JUVENTUD AMERICANIZADA


Dowglas Reyes. Palma

Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Baleares, Emilio Arnao (Palma, 1966) ha combinado la docencia con el ejercicio literario. Fruto de esta última faceta son los poemarios “Los Taxis”, “El Libro Negro” y “Poemas de Amor y Vértigo” y las novelas “El starlux del manicomio” y “Yo soy mis infiernos”. Su última obra es una incursión en el género ensayístico: “La literatura en las aulas”.

-¿Cómo nació la idea de escribir este libro?

Fui profesor de literatura durante 7 años en un colegio de Palma. En diciembre del 99 me expulsaron, lo que provocó una manifestación por parte del alumnado, que incluso se declaró en huelga. Poco después di una conferencia en el Club Diario de Mallorca sobre la literatura en las aulas. Alguien me sugirió entonces que escribiera un libro sobre el tema, y me di a la tarea. En él intento reflejar mi opinión personal sobre lo que considero debe ser la literatura en las escuelas.

-¿Y cómo cree que debe ser?

Durante la docencia me di cuenta de que la literatura no era una simple asignatura; era algo más profundo que podía hacer que los estudiantes fueran más allá de la simple nota académica, o sea, que se apasionaran con la literatura. No sólo con la lectura, sino también, y, sobretodo, por lo que es la escritura en sí, el fenómeno creativo. Dediqué mucho tiempo de aquel invierno a la poesía. Es un género con el que los jóvenes suelen sentirse identificados, y al mismo tiempo, una vía de conocimiento interior, una inmersión en lo más intimo. No es cierto eso de que los jóvenes son unos materialistas; los jóvenes de hoy, como los de ayer, son sensibles y fríos a un tiempo. Por tanto se trata de desnudar esos sentimientos para comprender el romanticismo y la punción por la vida que existe en ellos.

-O sea, que considera la lectura como una especia de antídoto contra la deshumanización.

La lectura puede producir una generación de jóvenes rica y completa. En este sentido, la administración no está haciendo absolutamente nada. En estos momentos el Gobierno a cambiado la ley de humanidades, pero sólo son parches. Si realmente queremos solucionar el problema de la lectura, que, insisto, es muy importante, hay que ir a la raíz, hay que cambiarlo todo a fondo, o al menos hacer reformas. No sé cómo ni de qué manera: no soy un político. Pero el amor por los libros y en general por la cultura empieza en la escuela. Ella construirá la generación humanística que tanto deseamos.

-Pero las nuevas tecnologías se imponen: el ordenador, el móvil…

Es cierto. Estamos creando una juventud americanizada, una juventud tecnológica. En este sentido, creo que estos chicos del móvil y el ordenador, con el tiempo crearán una generación destapada de humanismo, sino se hace algo. Por tanto, urge en estos momentos fomentar y desarrollar lo humano y lo filosófico en las escuelas. Los jóvenes leen menos que lo que leíamos nosotros. Por una razón muy simple: nosotros no teníamos ordenado ni teníamos internet. Teníamos los libros, y los cafés y los bares donde leerlos. Cuando un joven se mete en internet, que me parece muy bien si se hace el uso debido de esta herramienta, no está buscando una novela de Kafka ni un poema de Dylan Thomas. Ni por supuesto busca libros filosóficos de Heidegger o Ernest Jung. Los libros como objeto son imprescindibles para la cultura; la pantalla digital nunca sustituirá un libro por muy manejable que sea, pues que los libros huelen a madera y el ordenador no huele a nada.

-Cambiando de tema y ya para acabar, ¿tiene algún nuevo proyecto literario?

Sí, pero no pienso adelantarte nada; únicamente que se trata de una novela y que se llamará “La vanidad de Matilde”. No es majadería, es que sólo tengo el título y la primera frase. También te diré que tengo dos libros que están buscando editorial, uno es un diario y el otro, una novela que se titula “Los pies de Alejandra”.


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