POESÍA INEDITA


EDWARD YOUNG

“La triste historiadora de la pensativa llanura”
que se convierte en ira cuando miro hacia atrás,
pues no logro ver caminos de gloria ni ejes de mundos mamíferos,
ni tratos de trenes que traigan trineos en tristes trayectos,
porque la ira ensalza los violines del barroquismo
y penetra a hombres con angustias públicas y dentaduras de oso,
para oponer la siesta del fauno a las sopas del fútbol,
¡no aguantéis más el crimen¡ ¡no sucumbáis más a la derrota¡
empujad los coches de bomberos con vuestras manos de pianistas
y verter el whisky contra el diluvio que entra en las oficinas de los gallos,
porque nada está escrito ni nada está ordenado,
sólo el amor puede salvarnos de la ira,
el amor como la marihuana contra el suicidio,
atrincheramiento para los bebés que estén naciendo,
largas praderas desde donde se ve el universo,
canciones de amor para una guerra,
ah, los románticos poetas,
desolación para un corazón lleno de tabaco y piscinas.



15 de marzo 2008

Por la mañana.
En casa. He llamado a Félix
Para que me pase a máquina en su ordenador
El resumen de la “Historia de la Literatura Universal”
Que he escrito y que son más de 1.300 páginas a mano y que yo no me atrevo
A picar. Se me ha acabado la cocacola.

(De “Ars Poética del 1 de febrero Día de la Desolación”)




POEMA Nº 1


Escribir tus ojos es comprender la historia del mundo,
Porque escribirte es descubrir la lluvia de tu cuerpo
En los cielos azules que tiritan. Amor, cuánto amor
Cabe entre mis manos cuando te veo, lejana,
En la blancura, soledad, amante mía entre los árboles.

Báñate las costillas en vino,
Que ya vuelve la estrella.
Recuerda que las gradas de la uva
Nunca devuelven el espanto de la vida,
Porque tú ya no te pareces a otra cosa
Sino a la alegría del mundo, a la destrucción
Del trigo, al clasicismo de la rosa que te inventa
Y que te acosa, que te canta y deshace tu llanto.

Mi vida está hecha más para el amor
Que para el odio. No tengas miedo al mar.
Por ti los ríos nacen cada mañana en los almacenes.
Por ti el sol te rompe el vestido para crecerte.
Por ti las noches recuerdan amantes desnudos
En la pepsi del rompeolas. Aquí te amo, amor,
En las tiendas de frutas, en el espacio de las peluquerías,
En la lluvia de los cementerios, en los hombres que giran.
Yo sólo espero que tú me traigas el temblor y la luna.

Reconozco que sin ti el mundo es una cereza en la proa
De un barco. No puedo vivir sin los perros de tus rosas.
No sé dormir sin tu cabeza sobre mi pecho. Amor.
Llegará el día en que la luz levante los violines.
Llegará el día en que la muerte nos acerque a los armarios.
Solos tú y yo, como dos chauffeurs viviendo lentamente
En los restaurantes. Tú y yo, sumergiendo, rondando, cubriéndonos,
Hasta que se rompa el mar, el pan que hiere, la cabellera que contempla.

(De “Cecilia”)

 

7

LAS CALLES VACIAS

Salgo de mi casa de noche,
Para que la ciudad no me ocupe,
Las calles están vacías y descubiertas
De traiciones, de indignidades,
De crueles tardanzas para el dolor
Que produce el enterramiento de la belleza,
De la virtud, de la longanimidad,
Pero no deseo ser inocente,
Todo esa pulgarada todavía sigue emergiendo
En las casas donde los hombres duermen en el silencio de los asesinatos.

(De “Contemplad el Mundo”)



3

Cuando tenía 17 años aprendí
Que la tristeza se engrandece en un sillón.
Desde entonces, cuando llegan los dolores,
Me esfuerzo en apretar un astro entre mis manos
Hasta convertirlo en azules de piña.
Me bebo la piña y escribo mi nombre en mi casa.
Otra vez soy yo. Puedo ya volver a equivocarme.

Esta guerra de Kosovo que hay en mí,
Estos yates mediterráneos de mi corazón,
Esta peste de 1420, esta melancolía
Que me habita la ropa y me cruza la cara.
Estos días en que prefiero abrir la ventana
Y lanzar al viento los zapatos, mis vulgares
Palabras, mi fingida y doliente vanidad,
Estos días en que me quedo en la cama,
Me ato la manta a la cabeza y espero
A que regrese el fresco tiempo de las lluvias.

(De “Cuaderno de Escorpión”)



2

LA OCULTACION

(La ocultación porque es palabra resistente, inviolable, marmórea, que se defiende ante cualquier ofrecimiento de tormenta o sospecha de traiciones, nadie podrá decir nunca que la ocultación dará cualquier tipo de semblanza con el cuerpo de la vida, pues vida no conoce y mundo jamás cundió. Yo amo a esta palabra por lo que tiene de inmanejable, el no saber por donde buscarla, hasta donde perseguirla, pero, ah, cuando hallo cualquier atisbo de ella, no sé, una piedra, un espacio, un instante de agua, entonces es cuando la hago mía y la negocio para la literatura)



Por ti, palabra, regresa la vida
A mi vida,
El resto ya no me importa,
Sólo me es imprescindible,
Procurar nombradía a las cosas,
Domingo, amor, horizonte, paloma,
Pero, en estos días en que las lluvias me han salvado
De una profunda crisis de soledad inconmensurable,
He hallado, buscando en las cacerolas de los ejércitos,
La palabra que palabra queda en el ejercicio de la usanza
Diremos pues ocultación
,
La mujer que no ocupa el territorio que avanza hacia sí misma,
El sentido del mundo buscado entre la brusquedad del solitario,
Allá donde viven los inocentes que nunca salieron de los instantes,
porque el gas no fue anunciado jamás a las almendras.

(De “El anuncio de los sextos veranos”)




LAS CLASES DE FILOLOGÍA

Las palabras se sumergen en un gran silencio,
En los bosques donde el viento calla
Y donde el bronce mitiga el sonido de los pianos,
Porque la llegada de la espiga
Asume el control de la gramática,
Y el taladramiento de los acordeones
Oscurece el control de los árboles,
Pues hay un turbador vecindario de luz
Sobre el volcán de la imagen,
Que, silenciosamente, se va y no dice nada,
Porque las neuronas de la imaginación
Se han partido contra las rocas
Y la tragedia de los rallies ha producido
Demasiadas muertes alrededor del lenguaje.

(De “El Deshielo de Nietszche”)


75

Ahorraré la negritud de mi alma,
Porque soy lo más hermoso que el mundo ha dado,
Fiesta y palabra crecida, otro tiempo para el gas,
Limpio de dolor, nuevo en las ametralladoras,
Viviré los mejores años en los jardines de los caballos,
Adiós, me quedo, espero a alguien, morir, los años.

(De “El juntamiento del quinto instante”)



2

UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO

Edad de sicómoros
Verlaine actuando de dedos
Palabras para la cosecha
Kilos de figuras de farolas
Nieve en el corazón que llora
por qué la penetración en las vocales
Todos en un pajar de cocinas
Alimentos de secadores y rozamientos de reyezuelos
Rimbaud, represalia de París Quijote en los cafés de nunca

(De “El Taladramiento”)

8

Vivamos %% la vida y + sepamos

568 que morir ++++++++ es sólo

una cuestión VVVVVV de hombres

MMM que vivieron @ cobardemente


(De “el amortierra.es”)



1

Debo yo a los vientos la aclamación de los violines
Cuando suceden las grandes tormentas y vienen a morir
Los perros de los cementerios. Es entonces cuando regreso
A los bosques y hago con mis manos muñecos de trapo
Que luego olvido bajo la lluvia. Estoy confundiendo
El tiempo. No me encuentro entre tanta gente.
Tendría que avisar a los médicos.
Prefiero que los vientos me arrasen.

(De “Gracias por enterrar los vientos”)

 

Aquí llega la mañana,
Con las piscinas llenas de atletas,
Con las cafeterías hojaldradas de gente,
Con los edificios inmensos de oficinistas,
Todo pletórico y perfecto,
Entre los adjetivos y los semáforos,
Cuando la ciudad está completa.

Aquí la mañana llega,
Con las calles dolidas de lluvia,
Con la radio de los taxis,
Con los hombres bien vestidos,
Todo perfecto y pletórico,
Entre los números y las avenidas,
Cuando la ciudad está completa.

(De “Here’s come the sun”)


1

Las costas donde te busco
No perduran en los días
Que cayeron persiguiéndose,
Quizá el lento latir de los pájaros
Otee las navegaciones de este amor
En duda que avanza contra
Las promesas de la edad,
¿y tú, hasta cuándo huirás?

(De “Imaginando las horas”)



1

LA SAL

Oh, Dios, patria de los hombres,
Universo en que hemos vivido
Durante el infinito de los tiempos,
Astrología del pan, campo de naranjas,
Cuna de voces entre leches complejas,
Travesía del mundo en que has rodado,
Dime, ahora, ¿dónde estás? ¿entre qué gente?

(De “La búsqueda de las madres”)



1

Oh, Luna, cavadora de ojos,
Cicatriz del cielo, blancura de la ortografía
Del universo, ¿para quién existes?,
Si tienes el pan entre las manos
Y las escaleras vertidas hasta los bosques,
¿con qué reloj recorres el abismo?
Amada mía, te siento hasta el hielo

(De “La carne vigilante de la luna”)



4

Unicamente aspiraba a salir del hotel y pasear
Junto al río, acudir al mercado, el restaurante,
Acudir a casas de poetas horribles y regresar a la noche
Acogido y esbelto. Yo también había ido a londres
A comprarme chaquetas de cuero y un reloj de pulsera,
Pero los pájaros me aconsejaron que no hiciera
Gasto y que clamara a los cielos la memoria
De los muertos olvidados por todas las ciudades
Del mundo. Pensé mejor que tal vez el llanto
Mejoraría mi tardanza con los bosques que tanto tiempo anduve buscando.

(De “La contemplación de los aviones”)



PARA IRENE

Sol de los prados,
Luciérnagas al día,
Tú, yo, constantes.
¿Y la luz? Nadie.

Loca de azúcar,
Gaviota de los diccionarios,
Todos los pronombres
Y el hambre de los perros.

Azul tu cuerpo,
Canasta de Picasso,
Y los adverbios de dios
Y la noche en mi boca.

Un hombre y una mujer
Bebiendo amor en rompeolas.

(De “La luz bamboleada”)


2

BUDA

Rozó la sal
Con los números en el estómago,
Prodigó la leche y el destino de los magos,
Se sintió solo, pero acompañado de lagos
Y dictó palabras que los hombres mudos
Transformaron en abecedarios de sueños,
Todos ocultaron su hilo de voz tardía
Y despertaron la boca encendida
Cuando los niños cumplieron las edades dormidas,
Al final, el mar produjo el nacimiento de los animales.

(De “La luz original de la infamia”)



1

Tensando hacia un lago,
Ésta que conocemos como vida
Sólo sé lo que hago
Cuando natura pida
Sucesión tan de muerte perseguida.

(De “Las rosas quintas”)


3

sol en ti
anís en las caracolas
me buscas
ábrete


4

todavía
en tus manos
las gaviotas
ah, pureza


5

lentamente
el mar
y las gafas
en el recuerdo

(De “Llámame siglo”)



2

Atardece la angustia de palma,
Se dibuja en el panorama de los helechos
Arborescentes y se atisba la convulsión
De los protones en el rostro de los hombres,
Nadie ha venido a pedir nada a nadie,
Porque nadie tiene todavía miedo a la muerte,
Sólo en la plaza de españa los electricistas
Cuadriculan el dolor de los pájaros que se persiguen
Como si eso fuera una forma de entender la vida.

(De “Los días sublimes de Palma de Mallorca”)


 

1

Me gusta vivir.
Sentir el agua en mi alma,
Entregarme a los jazmines,
Blanco, dulce, cerca de mí,
Penetrar en los jardines
Y verme nuevo y lejano
Viviendo para los cisnes.

(De “Luces de sobriedad”)




ISABEL

Niña de Juanjos
Proclamación de los veranos de 1972
Atención con las grúas de ocho años
Huevos fritos del amor
Infancia en donde los continentes atacaban los telediarios.

Isabel, por ti vi las estrellas juntas en el suelo
Acaso, los incendios,
Lentas estaciones de Emilios entreveradas de leche
Alcohol de los calamares
La vida que duerme en los estancos.

Ah, mi niña Isabel,
Cuantos perros me pusiste en las manos
Cuántos policías mataste con los pianos
Y cuantos crepúsculos cubriste con las pesetas.
Por ti el agua cayó encima de los payasos.

Niña Isabel, EGB de los colegios,
Mandarinas para los mendigos rojos,
Tiempo de Pedros donde el amor gime,
Petróleo que duda,
Angustia dibujada.

Patios donde el amor ocupaba,
Clases donde la lluvia marcaba panoramas,
Limones del Barcelona
Tíos de whisky
Números para el madelman

Isabel, mi amor diurno,
Ave que devoraba cocacolas
Tristes tardes de fútbol
Amantes de la radiografía,
King Kong de los niveles.

Por ti sufrí asedios
Cáncer de pulmón oscuro
Mahous de los laboratorios,
Pulgón para las cancillerías,
Amante rosa.

(De “Mis mujeres”)



2

Oh, cama de luz que advirtiera
El corazón de azúcar que llamo
Tu nombre de vigía, Beatriz,
Señora mía, que entre bosques amo
Que la sangre de ocas precediera
El alma que por ti ya adivino
Café, pulgas y vino
Me encuentro en tal estado
No sé si enamorado
Y en casa estoy dudando ahora
De si me traes el viento que se dora
En tu corazón de peces mintiendo
Oh, mía tal señora
Que en mi honor caen los perros doliendo.

(De “Poemas para corregir violines”)



2

LOS CIERVOS

Dentro de ti
El mundo
Sin espanto.



3

LOS GALLOS

Ya no duelen
Las atalayas
Desde donde miras

(De “Pronto regresarán los animales a los aeropuertos”)



19

A – R – N – A – O
Los libros €€€€€€
Pasáme el 586
Viéne la KKKKK

(De “Times New Roman”



103

Mientras la tempestad aún marchase
La juventud no pudo aún darme
El pájaro gris con que abrigarme,
La vida cruel que ágil no durase.

Ah, juventud que pronto yo amase,
¿Por qué odiarte has de obligarme?
Si sin ti yo estoy para cansarme
De estos días que aún ya yo borrase.

Continúa viviendo con pasión
Esta larga edad que fallo alcanza,
Este espacio sol de mi corazón

El movimiento que en mí se alza,
No puedo vivir sin esta tensión
Sin mirar sin nivel ya la balanza.

(De “La paz de los animales”)

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